¡Si Usted puede creer en EPN, hágalo!

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Viborianus

Victoriano Robles Cruz

Luego del rechazo ciudadano por el encarecimiento de los energéticos, tanto de los combustibles como de la electricidad, desde el primer día de 2017; sale el gobierno del universo peñanietista con un improvisado “arreglo” entre los signantes, eufemísticamente denominado “Acuerdo para el fortalecimiento económico y la protección de la economía familiar”. Aunque coincidimos con lo expresado, en su reflexión de la COPARMEX, por su legitima negativa a suscribirlo, nos parece ser tan sólo un acuerdo de buena voluntad, pero “sin compromisos serios y formales, pues no es incluyente ni fija metas claras, objetivos puntuales y métricas necesarias para evaluar los avances”. ¡Nada creíble!

La pregunta ronda en los diferentes escenarios de la empresa privada y de muchos de los personajes de la vida pública, pues desde el gobierno se privilegió lo urgente antes que lo importante. ¿Cómo elaborar en los tiempos parciales de los últimos tres días un documento con el consenso de todos los sectores sociales? Por lo tanto, es comprensible que no privilegie a la nación mexicana por encima de los intereses de grupos y de camarillas políticas. También nosotros nos preguntamos: ¿si tres días fueron suficientes para querer construir el consenso y avanzar en todas aquellas medidas que contribuyan con la estabilidad económica y social del país, con la inversión, el empleo, el ingreso y el bienestar de las familias mexicanas? Y, recordemos, pretendían presentarlo el domingo por la tarde-noche.

Quizá sea necesario contribuir como usamos el concepto de: la urgencia, como una cualidad asociada al tiempo; mientras: la importancia, como una cualidad asociada a las consecuencias. La primera aumenta tanto a medida que te queda menos tiempo para la fecha límite, como en función del volumen de la tarea. Era apremiante –para los penanietistas- manifestar una convincente maniobra de comunicación e imagen pública, un frente a las marchas y al hartazgo por la corrupción. La segunda es una tarea que aumenta su importancia si las consecuencias de fracasar en ella también aumentan. En otras palabras, una tarea es importante solo si las consecuencias que sufriremos al no hacerla son graves. Tal como prevén los más moderados analistas económicos.

La utilidad de la protesta cívica ha tenido una parcial e incómoda respuesta del gobierno, pero no del lado de las mayorías ciudadanas, no del lado del sentido común, ni del consenso social, mucho menos de cara a la verdad, a la realidad; ahora la quieren disfrazar, es decir, ya ofrecen el atolito en otra forma, diferente al uso del dedo; pero esa urgente y desorganizada reunión que fue convocada desde el pasado viernes seis de enero a disímiles organismos no tiene peso específico, deslegitimada por los mismos firmantes, y por quienes han reprochado y aclarado su exclusión. Insistimos…En ese rudimentario documento queda pendiente lo importante, no se privilegia el interés supremo de la nación.

Hemos coincidido en incluir parte del comunicado de la COPARMEX, para develarles los factores y razones de su negativa a la firma del documento en cuestión, pues otras razones, diferentes, exponen los peñanitistas: “El pasado viernes 6 de enero, el Gobierno Federal propuso a los organismos empresariales agrupados en el CCE, suscribir un documento para presentarlo el lunes 9 de enero como el “Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar”.

Aunque el fin de semana se estuvieron discutiendo la estructura y contenido del documento, la propuesta final con el texto fue entregada por el Gobierno Federal a las 11:00 horas de este lunes 9 de enero, 2 horas antes de su firma pública.

Luego de una amplia consulta a los diferentes Órganos de Gobierno y grupos técnicos, así como a nuestros 65 Centros Empresariales en todo el país, la Confederación Patronal de la República Mexicana ha decidido no suscribir el Acuerdo por las siguientes razones:

La situación económica y social actual exige sí un amplio acuerdo, un amplio consenso de todos los sectores sociales.

México necesita estar más unido que nunca.

Dicho consenso no se puede construir en 3 días.

Urge un acuerdo sí, pero es más importante que dicho acuerdo sea fruto de un verdadero y amplio consenso social, y no solo sirva como estrategia de comunicación o imagen pública.

Cualquier acuerdo que se quiera suscribir deberá incluir metas claras, objetivos puntuales, métricas que sirvan para evaluar los avances.

El momento exige que todos los actores, todos, asuman compromisos concretos en beneficio del país.

Particularmente, el Gobierno, quien administra los recursos públicos, está obligado a asumir compromisos específicos para mejorar el manejo del presupuesto, eficientarlo, transparentarlo y, en su caso, corregir o castigar su mal uso.

No estamos en contra del Gobierno, ni de quienes suscriben el Acuerdo, por el contrario: estamos en favor de un acuerdo real, de compromisos concretos, en beneficio de todos los mexicanos”. Hasta aquí parte del documento.

Ayer en platica con un colega coincidimos con dos de las contrariedades presentes en la administración de Peña Nieto, las cuales le han convertido en un personaje desconfiable, para la gran mayoría de los mexicanos: adolece de Sentido Común y de la Verdad. Esa pérdida de confianza en la que le tiene en los niveles más ínfimos en la historia de los presidentes mexicanos. ¿Quién puede confiar en un individuo ajeno de estos valores fundamentales?

PD.- Jaime Rodríguez Calderón, ‘El Bronco’, desmintió que gobernadores hayan firmado un acuerdo con Presidencia respecto al alza en el precio de la gasolina. Ofreció algunas propuestas para reducir gastos federales: dejar de gastar en comunicación social “cantidades millonarias”, quitar “de manera tajante” el financiamiento a todos los partidos políticos y desaparecer todas las delegaciones federales, quitar los fideicomisos, reducir el IEPS y retirar el IVA a la gasolina.

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